Here’s the good news. The economic pie is growing again. Growth in the 4th quarter last year hit 3 percent on an annualized rate. That’s respectable – although still way too slow to get us back on track given how far we plunged.
Here’s the bad news. The share of that growth going to American…
Todo menos París, me digo ahora. Todo se acaba menos París, que no se acaba nunca, me acompaña siempre, me persigue, significa mi juventud. Vaya a donde vaya, viaja conmigo, es una fiesta que me sigue. Ya puede acabarse este verano, que se acabará. Ya puede hundirse el mundo, que se hundirá. Pero mi juventud, pero París no ha de acabarse nunca. Qué horror.
B. d. S. al muy docto y experto señor Johannes Bouwmeester
Muy docto señor y querido amigo:
No he podido contestar a su última carta, recibida hace tiempo, porque estaba tan ocupado por diversas tareas y cuidados, que a duras penas he logrado liberarme de ellos. Pero, tan pronto consigo un respiro, no quiero faltar a mi deber. Y, antes de nada, quiero darle las más sinceras gracias por su afecto y benevolencia hacia mí, manifestados muchas veces con hechos y ahora también con su expresiva carta.
Paso, sin mas, a su pregunta, formulada como sigue: [188] *¿existe o puede existir algún método que nos permita avanzar, con paso firme y sin molestias, en el conocimiento de las cosas más excelsas, o sucede más bien que nuestras almas, lo mismo que nuestros cuerpos, están sometidos al azar y que nuestros pensamientos están regidos por la fortuna más que por el arte?* Creo responder satisfactoriamente a su pregunta, si muestro que debe existir necesariamente un método con el que podamos dirigir y concatenar nuestras percepciones claras y distintas y que nuestro entendimiento no está, como el cuerpo, sujeto al azar. Y esto consta del simple hecho de que una percepción clara y distinta o varias juntas pueden, por sí solas, ser causa de otra percepción clara y distinta; aún más, todas las percepciones claras y distintas, por nosotros formadas, sólo pueden provenir de otras percepciones claras y distintas, que ya tenemos, y no admiten ninguna otra causa fuera de nosotros. De donde se sigue que las percepciones claras y distintas, que nosotros formamos, sólo dependen de nuestra naturaleza y de sus leyes determinadas y fijas; es decir, que sólo dependen de nuestro poder absoluto y no de la fortuna, a saber, de causas que, aunque actúan según leyes también determinadas y fijas, nos son desconocidas y ajenas a nuestro poder. Las demás percepciones confieso que dependen al máximo de la fortuna.
De todo lo anterior se desprende claramente cuál debe ser el vedadero método y en qué consiste primordialmente, a saber, sólo en el conocimiento del entendimiento [189] puro, de su naturaleza y sus leyes. Para conseguir este conocimiento es necesario, ante todo, distinguir entre el entendimiento y la imaginación, o sea, entre las ideas verdaderas y las demás, a saber, las ficticias, falsas, dudosas y, en general, todas las que sólo dependen de la memoria. Para entender estas cosas, al menos, en cuanto lo exige el método, no es necesario conocer la naturaleza de la mente por su primera causa, sino que basta con elaborar una breve descripción de la mente o de las percepciones, tal como enseña Verulamio.
Con estas pocas aclaraciones pienso haber explicado y demostrado el verdadero método y haber mostrado, al mismo tiempo, el camino para llegar a él. Sólo resta advertirle que, para todo esto, se requiere una meditación asidua y un ánimo y una decisión firme; y para conseguir éstos se exige, ante todo, establecer cierta forma y plan de vida y fijar un fin determinado. Pero, de momento, basta con esto, etc.
Que siga usted bien y que ame a quien de corazón le aprecia,
Bened. de Spinoza.
Voorburg, 10 de junio 1666.
…
Recordando el argumento del TRE, cuando se dice «idea», se habla de la inteligibilidad propia de algo. Así, para lo que nos atañe aquí, podemos decir que con este análisis nos introducimos a la lógica del Pensamiento, esperamos ver cómo funciona el Pensamiento en el sistema spinozista, cómo hacerlo inteligible en tanto proceso. Abordamos, finalmente, una de las cuestiones más propias de la filosofía: ¿qué significa pensar?
El hombre y la bestia.
«Il est dangereux de trop faire voir à l’homme combien il est égal aux bêtes, sans lui montrer sa grandeur. Il est encore dangereux de lui trop faire voir sa grandeur sans sa bassesse. Il est plus dangereux de lui laisser ignorer l’un et l’autre. Mais il est très avantageux de lui représenter l’un et l’autre.»
«S’il se vante, je l’abaisse; s’il s’abaisse, je le vante; et le contredis toujours, jusqu’à se qu’il comprenne qu’il est un monstre incompréhensible.»
La nada, en virtud de
nuestros nombres
—ellos nos recogen—,
sella,
El final cree que somos
el principio,
ante los maestros
que guardan en torno
silencio,
en lo indiviso, da testimonio de sí
la encaramada
claridad.